De madera
En casa tengo una escalera, de madera. Siempre me asustaron las que son de tipo caracol, huecas, con vista al precipicio y no tan seguras como incómodas. Pero esta nunca me dio miedo. Yo la llamo escalera (cuando estoy sobre ella). Después no sé…me subo, coloco el pie derecho. Hago ruido. Después el izquierdo. Suena otro ruido, y me divierto. Me divierto mucho, hago ritmos (al derecho lo llamaré “tu”, y al izquierdo “ta”), y me divierto más. Salto, y la velocidad la impongo yo: tutu tata tutu tata, pinta mi 2x2, y después acelero desenfrenadamente y el 4x4 se presenta: tutututu tatatata tutututu tatatata. ¡Qué divertido! Así sigo toda la tarde, saltando, a lo loco. Inventando ritmos y más ritmos, mezclando todo tipo de fórmulas percusionistas, y hasta encontrándole sonidos distintos a mi escalera de madera: descubrí que en el tercer escalón a la izquierda se esconde un ruido mucho más agudo de lo normal. Esta particularidad me complicó un poco la actividad física al terminar de componer mi último ritmo:
pie derecho sobre el primer escalón, dos golpes: tutu
pie derecho sobre el segundo escalón (tiene un sonido un tanto más grave), tres golpes: tutu tu
y ahora llega lo complejo: después de los tres golpes con el pie derecho sobre el segundo escalón, debo saltar con mi pie izquierdo a ese bendito tercer escalón del sonido agudo y dar dos golpes.
Mi ritmo queda así: tutu tutu tu tata
...Después de tres horas de practicar me canso, siempre. Es agobiante…no tanto el salto de escalón a escalón, sino el pensar la combinación de sonidos. Cada día voy descubriendo cosas nuevas. Esta escalera es inagotable: ahora me di cuenta que en el quinto escalón hay una grieta que apretándola con el pie (izquierdo es más cómodo), realiza un sonido espectacular, y hasta original para agregar a la lista: tra. Ahora puedo empezar con otras formas, y así nunca me aburro: tra tutu ta tra tutu ta tra tra tra tra…
…Mi mamá no me aguanta más. Me la paso todo el día en la escalera. El otro día llamó a mi hermano para que me bajara, porque yo estaba apegado a ella, no me podía alejar de… ¿cómo llamarla ahora? Yo siempre la llamo escalera, pero después no sé. Mi papá sube a su cuarto por la escalera, mi mamá por la escalera, mis dos hermanos por la escalera. Es escalera, pero después no sé. Deben ser simples escalones con ruidos graves y agudos para combinar. O unas sencillas maderas construidas con ingenio para transportar al ser humano de nivel a nivel…nivel a nivel, claro. Niveles ruidosos, repletos de percusión. Esa es mi escalera, de madera. Las otras siempre me dieron miedo. Miedo a caer y lastimarme. Miedo a caer y perderme en los ritmos, o en el suelo sin saber adónde estaba, ¿en una escalera? ¿cómo llamarla? Escalera, de madera. Ruidos, y desniveles. Ritmo, combinación, despeje… escalera, de madera. Yo vivo en ella y la llamo escalera, pero después no sé. Tal vez cambie de nombre, o sea madera y más madera. Escalera es mi uso, y ritmo también. Ritmo, si lo hago. Escalera, si la subo. De madera, si la toco. Escalera de madera. Yo la subo y sin querer combinar escucho los ruidos que traslada mi mente…tru tata tu tu tutu tata tru tru ta ta
pie derecho sobre el primer escalón, dos golpes: tutu
pie derecho sobre el segundo escalón (tiene un sonido un tanto más grave), tres golpes: tutu tu
y ahora llega lo complejo: después de los tres golpes con el pie derecho sobre el segundo escalón, debo saltar con mi pie izquierdo a ese bendito tercer escalón del sonido agudo y dar dos golpes.
Mi ritmo queda así: tutu tutu tu tata
...Después de tres horas de practicar me canso, siempre. Es agobiante…no tanto el salto de escalón a escalón, sino el pensar la combinación de sonidos. Cada día voy descubriendo cosas nuevas. Esta escalera es inagotable: ahora me di cuenta que en el quinto escalón hay una grieta que apretándola con el pie (izquierdo es más cómodo), realiza un sonido espectacular, y hasta original para agregar a la lista: tra. Ahora puedo empezar con otras formas, y así nunca me aburro: tra tutu ta tra tutu ta tra tra tra tra…
…Mi mamá no me aguanta más. Me la paso todo el día en la escalera. El otro día llamó a mi hermano para que me bajara, porque yo estaba apegado a ella, no me podía alejar de… ¿cómo llamarla ahora? Yo siempre la llamo escalera, pero después no sé. Mi papá sube a su cuarto por la escalera, mi mamá por la escalera, mis dos hermanos por la escalera. Es escalera, pero después no sé. Deben ser simples escalones con ruidos graves y agudos para combinar. O unas sencillas maderas construidas con ingenio para transportar al ser humano de nivel a nivel…nivel a nivel, claro. Niveles ruidosos, repletos de percusión. Esa es mi escalera, de madera. Las otras siempre me dieron miedo. Miedo a caer y lastimarme. Miedo a caer y perderme en los ritmos, o en el suelo sin saber adónde estaba, ¿en una escalera? ¿cómo llamarla? Escalera, de madera. Ruidos, y desniveles. Ritmo, combinación, despeje… escalera, de madera. Yo vivo en ella y la llamo escalera, pero después no sé. Tal vez cambie de nombre, o sea madera y más madera. Escalera es mi uso, y ritmo también. Ritmo, si lo hago. Escalera, si la subo. De madera, si la toco. Escalera de madera. Yo la subo y sin querer combinar escucho los ruidos que traslada mi mente…tru tata tu tu tutu tata tru tru ta ta

3 Comments:
jajajajja
mocoso molesto
zapateando la escalera
bien de batero entusiasta
buena esteeee
yo la llamaria clase de bateria, ja !
estas listo gabito eh..
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