Friday, June 02, 2006

7.200

Él sabe que ella no es de mentira. Él conoció de todo, pero ahora se da cuenta que no vio nada. Él mismo me contó que la espera lo está matando, pero no cree que sea ansiedad la palabra correcta, sino más bien alegría. ¿Alegría? ¿Por qué dijiste eso? Estás mintiendo ¿no?
Él hizo de todo: pensó, pensó, pensó, pensó tres veces que iba a pensar la manera más cercana de pensarla. Así terminó buscando algo que no buscaba: no pensar más, menos mal. Él sigue esperando, y me confesó que la espera lo volvió tan loco que hasta llegó a recurrir a su peor enemigo: el número. Ahora él puede contar los segundos de felicidad que tiene por semana: 7.200, equivalentes a 1.028 abrir y cerrar de ojos, equivalentes a 6.958 pulsaciones, equivalentes a…y sigue esperando.
Él sabe que no sabe qué hacer cuando llega ese día, esa parte del día, bueno… esa mínima parte del día, sí, esos 7.200 segundos. Llega. Saluda. Sonríe. Mira. Habla (poco). Sonríe. Mira. Y se va. Y ahora deberán pasar otros 597.600 segundos más para volver a verla, equivalentes a 85.371 abrir y cerrar de ojos, equivalentes a 79.650 pulsaciones, equivalentes a…y sigue esperando.
Sigue esperando que llegue ese día. Se prepara toda la semana. Es un acontecimiento especial, tiene que aprovecharlo. Él sabe que esto es un juego y que las reglas son estas. Él sabe que ante el mínimo error pierde, y que no hay posibilidades de volver atrás, sino de esperar hasta el turno siguiente, que sólo él sabe lo que demora.
A la semana siguiente vuelve el turno. Llega. Saluda. Sonríe. Mira. Habla (tal vez un poco más). Sonríe. Mira. Y se va. Y ahora tiene que esperar esa maldita cantidad de segundos que lo separan de su vida.
Él no puede creer que ahora pueda volver a creer en algo que ya no creía. Y no quiere llamarlo magia, él odia lo cursi. Él no puede creer que su vida dependa de eso, y no quiere llamarlo ilusión, no quiero llamarlo obsesión, no quiere llamarlo alucinación, no quiere nada de eso. Él sólo quiere soñar (aunque su rechazo a lo cursi no se lo permita), porque sabe que durmiendo la espera se hace más corta, y aunque él no entienda nada, tampoco le interesa saber qué entiende ella. Por el momento sigue escuchando ese tanguito y esperando que algún día ella también lo espere.

9 Comments:

At 2:13 PM, Blogger malena said...

De lo que leí tuyo, lo mejor.

 
At 2:45 PM, Anonymous Anonymous said...

A la semana siguiente vuelve el turno. Llega. Saluda. Sonríe. Mira. Habla (tal vez un poco más). Sonríe. Mira. Y se va.
¿A quién se refiere tu amigo gabito?

 
At 6:00 PM, Anonymous Anonymous said...

el que ocupa, no se preocupa.
si no pasa entre ambos dos mas que 7200 de espera, es porque quiza no es..

 
At 1:29 PM, Anonymous Anonymous said...

no es el unico que piensa... se piensan tantas cosas... los momentos para encontrarse... para verse aunque sea desde lejos, se espera...y habiendo esperado tantohay veces en que no pasa nada y se entristece...pero sigue pensandola, pensandolo, y tal vez se piensan en el mismo momento, pero no lo saben...

 
At 3:48 PM, Anonymous Anonymous said...

no termino de entender que quieren decirr

 
At 2:08 PM, Anonymous Anonymous said...

que bueno che! en serio, me encanto

 
At 1:37 PM, Anonymous Anonymous said...

este me gustó más aún, bien man

sigo musicalizando tu blog, tal vez podamos hacer una asociación o algo así.

recomiendo 7 segundos de andrés para seguir con esta idea.

 
At 3:11 PM, Anonymous Anonymous said...

Seguis escalando puestos de calidez gorrion. Dejaste a los otros detras... bien por ti

 
At 6:18 PM, Blogger Gabriel said...

ja gracias nepólito!
Cuando quieras nos juntamos pa la asociación, un placer sería.

 

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